La correcta identificación y gestión de los stakeholders es un pilar estratégico que permite a las empresas alinear objetivos, mitigar riesgos y asegurar su sostenibilidad a largo plazo.

Conocemos como stakeholders a todas las personas, grupos o entidades que tengan algún interés en las actividades de una empresa, o que se vean afectadas de una u otra manera por sus acciones.
Este concepto se ha ido modernizando a lo largo de los años, y hoy se considera esencial para la dirección estratégica de una organización. Su grado de importancia es tal que puede determinar la sostenibilidad de un proyecto o el grado de confianza por parte del público.
Conocer qué significa stakeholders y cómo gestionarlos es un elemento fundamental en programas orientados a los negocios, como la Maestría en Administración de Negocios MBA, Maestría en Dirección de Marketing o Maestría en Gerencia Comercial. Estas titulaciones forman parte de la oferta educativa de la Escuela de Posgrado Newman.
¿Qué es un stakeholder?
Dentro de las ciencias empresariales, stakeholder significa “parte interesada”, y hace referencia a toda persona o grupo de personas que estén interesados en una organización o empresa. Mientras que algunos pueden influir en sus decisiones, otros pueden verse afectados por ellas.
La teoría de los stakeholders fue desarrollada por R. Edward Freeman en 1984. De acuerdo a su posición, las empresas no solamente son responsables frente a sus accionistas o inversores, sino que existen otros actores como empleados, consumidores, autoridades u organismos reguladores, que pueden tener influencia directa sobre el rendimiento del negocio. 1
En ese sentido, resulta fundamental para las empresas identificar a sus grupos de interés a través de un stakeholder mapping, así como realizar un análisis de la relación que guardan con cada uno de ellos, a fin de fortalecer tales vínculos.
¿Quiénes son los stakeholders de una empresa?
Ahora que tenemos la definición de stakeholders, podemos identificar con certeza quiénes cumplen este rol. Para ello, podemos diferenciarlos entre stakeholders internos y externos.
Stakeholders internos
Los stakeholders internos son las personas o grupos que forman parte del entorno operativo inmediato de una empresa. En esta categoría ingresan, básicamente, todos los que trabajan dentro de la organización, encargándose de aspectos como la ejecución de estrategias, desarrollo de productos, cumplimiento de objetivos, etc.
Stakeholders externos
Los grupos de interés externos a la empresa son aquellos que se ven afectados por su trabajo o tienen algún tipo de influencia en él, como por ejemplo los clientes, proveedores, inversores, reguladores, acreedores, competidores, comunidades, etc. Aunque no exista vínculo laboral, sus acciones u opiniones pueden ser decisivas para el éxito de un proyecto.
Tipos de stakeholders
Otra forma muy frecuente de clasificar a los stakeholders de un proyecto tiene como punto de referencia su nivel de importancia.
Stakeholders primarios
En este primer grupo encontramos a los stakeholders que resultan indispensables para el funcionamiento de una empresa. La relación existente es económica o de responsabilidad directa. Entre ellos, encontramos a los propietarios, trabajadores, accionistas, socios corporativos y los clientes mismos.
Stakeholders secundarios
Las partes interesadas que no tienen un intercambio directo con la empresa ni influyen en su actividad diaria se denominan stakeholders secundarios. Pese a no cumplir un rol protagónico, sí se pueden ver afectados por sus acciones. Entre ellos figuran los competidores, el mercado, entidades financieras, medios de comunicación, etc.
¿Qué diferencia hay entre los stakeholders y los shareholders?
Es frecuente utilizar el término stakeholder y shareholder de manera indistinta, en buena parte por su similitud fonética. Y si bien ambos son importantes en términos de negocios, sus definiciones e intereses son diferentes.
Los shareholders son accionistas, es decir, personas naturales o jurídicas que poseen acciones de una empresa, lo que los convierte en copropietarios de la misma. Los stakeholders, como hemos visto, conforman una categoría más amplia y diversa. Sus intereses van más allá de las finanzas, y están mucho más enfocados en los objetivos a largo plazo.
Podemos decir entonces que todos los accionistas de una empresa son stakeholders, pero no todas las partes interesadas son accionistas.

¿Cómo hacer un análisis de los stakeholders?
Una buena gestión de stakeholders implica saber cómo identificarlos e integrarlos de forma adecuada. No basta con tener una idea vaga de quiénes son. Es necesario comprender sus intereses y expectativas en el proyecto. Con esa información, es posible alinear objetivos, obtener apoyo, prevenir conflictos y aumentar las probabilidades de éxito.
Entre las técnicas de análisis más efectivas se encuentra la matriz de stakeholder, que permite priorizar a las partes interesadas según diferentes variables, como su nivel de poder o predictibilidad, grado de interés en el proyecto, etc.
En base a la información contenida en la matriz, los responsables de una empresa podrán asignar recursos de manera efectiva, identificar oportunidades de alianzas estratégicas, priorizar esfuerzos de gestión e incluso realizar cambios estructurales, de ser necesario.
Ejemplos de stakeholders de una empresa
Según Fernández (2012), los stakeholders de las empresas tienen un elemento en común, y es el hecho de que cada uno tiene, precisamente, un “stake” en relación a su funcionamiento. Hay algo que esperan ganar o, en su defecto, no perder. 2
Aunque los grupos de interés son muy variados, los más frecuentes son aquellos que buscan algo material o tangible por parte de la empresa. Por ejemplo, los más interesados en los resultados financieros son los inversores o accionistas. Por su parte, los trabajadores aspiran a un entorno seguro y libre de riesgos laborales.
Otros ejemplos de stakeholders son los que tienen interés del tipo político, los cuales guardan relación con la distribución del poder y la influencia. Podemos citar el caso de una ONG que busca obtener recursos por parte de una corporación para financiar sus propios proyectos.
Importancia de identificar a los stakeholders
Identificar e involucrar a la mayoría de partes interesadas en un proyecto puede resultar beneficioso tanto para la organización como para las personas a las que genera impacto o influencia.
El beneficio más inmediato es la posibilidad de entender las necesidades de todos los involucrados en un proyecto o negocio. Ello facilita el desarrollo de soluciones que cubran las expectativas y tengan el alcance esperado.
Por otro lado, la correcta identificación de stakeholders ayuda a desarrollar planes de comunicación personalizados, de modo tal que cada mensaje llegue a las personas adecuadas en el momento oportuno.
Por último, reconocer a las partes interesadas de un proyecto y comprender sus intereses ayuda a los analistas de negocio a gestionar riesgos, prevenir conflictos de forma anticipada y desarrollar planes de mitigación. De esa forma, los resultados podrán alinearse a los objetivos empresariales.
Referencias bibliográficas:
1 Acuña, A. (2021, 19 de abril) La gestión de los stakeholders. Análisis de los diferentes modelos. Encuentro Regional Zona Sur Adenag. Universidad Nacional del Sur
2 Fernández, J. (2012, julio) Grupos de Interés, pieza clave de la RSE, del éxito empresarial y de la sostenibilidad. Revista Internacional de Investigación en Comunicación aDResearch ESIC. Nº 6 Vol 6. Págs. 130 a 143 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3980299


